Si no gana uno no gana nadie. El ecuatoriano siempre ha sido políticamente conflictivo. Los intereses nunca van a ser iguales, pero tampoco distantes. La propaganda, el show y el escaso conocimiento político alteró el ánimo ecuatoriano, volviéndonos irracionales para defender a personas que no sabemos si nos están comiendo el cuento. El ambiente político del pasado 2 de abril no fue nada más que una puesta en escena después de anunciado los resultados. Un ganador por aquí y por allá, unos lloraban y otros celebraban. Pero cuando una palabra común en América Latina después de las elecciones sonó, ¡fraude!, todos gritaban. Mientras los políticos se quejaban desde el espacio más cómodo, los otros peleaban en la calle. ¡El ambiente es chévere!, ¡exigimos democracia!, ¡# no eres mi presidente!, ¡no queremos atún! y hasta ¡estamos ojo seco! decían. Haciendo de la política un show mediático, mas no en una lucha por la verdadera democracia en el país. Los ecuatorianos siempre hemos s...